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miércoles, 28 de mayo de 2014

Miércoles Mudo - Corazón mío, hoy cumples un año


Miércoles Mudo - Corazón mío, hoy cumples un año


Valentina, hoy papá te quiere decir...

Hoy es un día muy especial:  hoy cumples tu primer año.

Ya desde la noche, y gracias a mamá, pues el sueño estaba apoderado de mi, te di mis primeras felicitaciones y besos. El resto del día lo seguiré aprovechando para apretujarte, abrazarte, mimarte,...  pero qué puedo decir tras un año de vida...

Tras uno año lo que puedo decirte hija mía es que no sé cómo ni porqué ni de donde ha salido, pero ha nacido en mi un amor hacia ti incondicional. Un amor que por ti, todo.

Mi princesa, verte sonreír a mi llegada del curro no tiene precio. Jugar contigo, ir a los columpios y columpiarte, etc... son actividades sencillas y que me llenan de felicidad. Basta una simple sonrisa tuya para colmar mi cuerpo de energía tras el agotador día... Esto y miles de cosas más, mi vida, no tienen precio...

Te quiero Valentina!

Princesa quería compartir unas palabras de aquel día tan feliz:

Siguiendo el curso habitual del embarazo, y tras llegar entorno a las 40 semanas, llegó ese día y que ingenuamente papá no pensaba que fuese en dicho día. Más bien, y tras hacerme unos análisis a primera hora, pensaba comer en el foster con mamá tras la visita al hospital por las contracciones, incluidas patadas, que tu dabas mi vida...

Pero no, no fue así, ese día, hace un año, tu viniste al mundo, entorno a media tarde y tras unos momentos agitados... vino una enfermera dándome la enhorabuena... era papá!!! 

Valentina, hoy papá te quiere decir...

Hoy es un día muy especial:  hoy cumples tu primer año.

Ya desde la noche, y gracias a mamá, pues el sueño estaba apoderado de mi, te di mis primeras felicitaciones y besos. El resto del día lo seguiré aprovechando para apretujarte, abrazarte, mimarte,...  pero qué puedo decir tras un año de vida...

Tras uno año lo que puedo decirte hija mía es que no sé cómo ni porqué ni de donde ha salido, pero ha nacido en mi un amor hacia ti incondicional. Un amor que por ti, todo.

Mi princesa, verte sonreír a mi llegada del curro no tiene precio. Jugar contigo, ir a los columpios y columpiarte, etc... son actividades sencillas y que me llenan de felicidad. Basta una simple sonrisa tuya para colmar mi cuerpo de energía tras el agotador día... Esto y miles de cosas más, mi vida, no tienen precio...

Te quiero Valentina!

Princesa quería compartir unas palabras de aquel día tan feliz:

Siguiendo el curso habitual del embarazo, y tras llegar entorno a las 40 semanas, llegó ese día y que ingenuamente papá no pensaba que fuese en dicho día. Más bien, y tras hacerme unos análisis a primera hora, pensaba comer en el foster con mamá tras la visita al hospital por las contracciones, incluidas patadas, que tu dabas mi vida...

Pero no, no fue así, ese día, hace un año, tu viniste al mundo, entorno a media tarde y tras unos momentos agitados... vino una enfermera dándome la enhorabuena... era papá!!! 

lunes, 17 de marzo de 2014

Mi finde con los abuelos y cumple de papá

Este pasado finde los abuelos vinieron a visitar a Valentina, ya que el viernes fue el cumpleaños de papá.

Ellos llegaron el sábado y luego nos fuimos a comer a celebrar el cumpleaños de papá con nuestra familia y amigos. Por la tarde-noche nos fuimos con los abuelos a descansar; ellos estuvieron casi toda la noche jugando con la peque y la verdad es que se divirtieron muchísimo. Valentina aprovecho que el abuelo estaba descansado para echarse encima y despertarlo y que él jugará con ella; la abuela no paraba de hablarle, de cogerla en brazos, de jugar con ella y de darle mucho cariño hasta que se durmió.

El domingo nos fuimos a comer y pasear por el centro de Madrid. Comimos unos ricos bocatas de calamares y Valentina comió una rica papilla de pera que su abuela le trajo. Luego fuimos a la plaza Mayor, a Sol, al Congreso, a la iglesia del Cristo de Medinacelli y a la Caixa Forum para que los abuelos se tomaran fotos con la peque. Luego de una tarde de mucho paseo nos fuimos todos a merendar a una de esas cafeterías para peques. Valentina se divirtió mucho viendo a los otros niños jugar y merendando en compañía de sus abuelos.

Me agrada muchísimo ver como mi peque y sus abuelos disfrutan el uno del otro y de como sus abuelos la ven crecer y hacerse una niña. Yo no tuve la suerte de conocer a mis abuelos y de disfrutar de ellos. Por lo tanto me encanta que ellos pasen tiempo juntos y que esos recuerdos tan bonitos se queden en la memoria de Valentina.

Plaza Mayor.

Sol.



Mi finde con los abuelos y cumple de papá

Este pasado finde los abuelos vinieron a visitar a Valentina, ya que el viernes fue el cumpleaños de papá.

Ellos llegaron el sábado y luego nos fuimos a comer a celebrar el cumpleaños de papá con nuestra familia y amigos. Por la tarde-noche nos fuimos con los abuelos a descansar; ellos estuvieron casi toda la noche jugando con la peque y la verdad es que se divirtieron muchísimo. Valentina aprovecho que el abuelo estaba descansado para echarse encima y despertarlo y que él jugará con ella; la abuela no paraba de hablarle, de cogerla en brazos, de jugar con ella y de darle mucho cariño hasta que se durmió.

El domingo nos fuimos a comer y pasear por el centro de Madrid. Comimos unos ricos bocatas de calamares y Valentina comió una rica papilla de pera que su abuela le trajo. Luego fuimos a la plaza Mayor, a Sol, al Congreso, a la iglesia del Cristo de Medinacelli y a la Caixa Forum para que los abuelos se tomaran fotos con la peque. Luego de una tarde de mucho paseo nos fuimos todos a merendar a una de esas cafeterías para peques. Valentina se divirtió mucho viendo a los otros niños jugar y merendando en compañía de sus abuelos.

Me agrada muchísimo ver como mi peque y sus abuelos disfrutan el uno del otro y de como sus abuelos la ven crecer y hacerse una niña. Yo no tuve la suerte de conocer a mis abuelos y de disfrutar de ellos. Por lo tanto me encanta que ellos pasen tiempo juntos y que esos recuerdos tan bonitos se queden en la memoria de Valentina.

Plaza Mayor.

Sol.



sábado, 7 de diciembre de 2013

Medio año de vida!!!

Hace una semana y unos días mi peque cumplió seis meses! Seis meses que han pasado muy rápido, seis meses que la hemos visto crecer, seis meses que hemos aprendido de ella... Estos seis meses han sido un día a día de muchas experiencias y anécdotas en los cuales su padre y yo hemos aprendido muchas cosas; como padre primerizos que somos.

Aún recuerdo la primera vez que la vi y la sensación al tocar su manito y su cabezita y sobre todo que esa pequeñita estuvo dentro de mi durante nueve meses. Una vez que la dieron de alta del hospital, fue llevarla a casa y ese día fuimos los padres mas felices del mundo. Una vez en casa había que organizarla para que ella estuviera cómoda y que sienta ese lugar como su hogar.

Fueron pasando los meses y cada mes traía consigo muchas sensaciones de felicidad: su mirada, cuando me toca la mano, la cara, su sonrisa, sus volteretas, sus balbuceos, cuando la bañamos, cuando le doy el pecho, su primer diente, sus risas, sus juegos, cuando me abraza y un largo etc de sensaciones.

Estos dos últimos meses ha experimentado con  la comida y es todo un placer verla probar nuevos sabores y texturas y ver como percibe todo lo que pasa a su alrededor. Simplemente hija mía te queremos y gracias por estos seis meses de amor y felicidad!!!

Nuestra primera tradición de celebrar todos los cumple meses.

Medio año de vida!!!

Hace una semana y unos días mi peque cumplió seis meses! Seis meses que han pasado muy rápido, seis meses que la hemos visto crecer, seis meses que hemos aprendido de ella... Estos seis meses han sido un día a día de muchas experiencias y anécdotas en los cuales su padre y yo hemos aprendido muchas cosas; como padre primerizos que somos.

Aún recuerdo la primera vez que la vi y la sensación al tocar su manito y su cabezita y sobre todo que esa pequeñita estuvo dentro de mi durante nueve meses. Una vez que la dieron de alta del hospital, fue llevarla a casa y ese día fuimos los padres mas felices del mundo. Una vez en casa había que organizarla para que ella estuviera cómoda y que sienta ese lugar como su hogar.

Fueron pasando los meses y cada mes traía consigo muchas sensaciones de felicidad: su mirada, cuando me toca la mano, la cara, su sonrisa, sus volteretas, sus balbuceos, cuando la bañamos, cuando le doy el pecho, su primer diente, sus risas, sus juegos, cuando me abraza y un largo etc de sensaciones.

Estos dos últimos meses ha experimentado con  la comida y es todo un placer verla probar nuevos sabores y texturas y ver como percibe todo lo que pasa a su alrededor. Simplemente hija mía te queremos y gracias por estos seis meses de amor y felicidad!!!

Nuestra primera tradición de celebrar todos los cumple meses.