El pasado domingo se acabo la mudanza y que respiro! Ese día Valentina y yo recorrimos la casa, mirando una a una las habitaciones vacías. Que distinto se veía todo, y es que un par de semanas antes la casa estaba llena de muebles y de las travesuras y sonrisas de Valentina. Al llegar al salón la melancolía se apoderó de mi y no pude contener ponerme un poco triste al recordar tan buenos momentos. Nos paramos en la puerta y dijimos adiós con la voz entrecortada. Cerré la puerta y con ella también cerramos una etapa más en nuestras vidas.
Ahora ya instalados en el nuevo piso, no podemos evitar recordar todos esos momentos desde que llegamos al que ya es nuestro ex-hogar: la ilusión de abrir la puerta por primera vez como novios; la primera noche dormimos con el colchón en el suelo ya que no teníamos las patas de la cama; nuestra primera cena; nuestros primeros invitados; nuestras celebraciones de cumples; los preparativos de la boda; el embarazo; la llegada de Valentina; Valentina gateando; Valentina y sus primeras palabras; Valentina y sus primeros pasos; Valentina y sus travesuras; en fin un muchísimos recuerdos que se me viene en forma de diapositivas...
Pero esto no se acaba aquí, sabemos que nuestro próximo destino está lleno de buenísimos momentos igual o mejores. Con lugares por descubrir y experiencias por vivir. Pero lo más importante de todo es que sea donde sea el lugar donde nos encontremos, siempre seremos una FAMILIA!
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| Aún siento melancolía al ver la foto... |




